El interés fundamental de esta línea de investigación es indagar, desde una perspectiva metacognitiva, sobre la estrecha relación entre los procesos de lectura y de escritura académicas y los procesos de construcción de conocimiento y de aprendizaje.
Para ello, partimos de la concepción de estudiantes y profesores como sujetos de conocimiento que asumen, desde sus propios marcos de referencia, construidos formal o informalmente, por un lado, conciencia sobre sí mismos, sobre sus propios procesos de lectura, de escritura y de aprendizaje y sobre los factores internos y externos involucrados en estos. Por otro lado, a partir de esta conciencia, los sujetos pueden asumir la supervisión permanente de sus procesos, su control y su evaluación, en un comportamiento estratégico orientado hacia el logro de unos objetivos previamente determinados. La lectura y la escritura, entonces, se consideran no solo en su función comunicativa, sino en su función epistémica y, por lo tanto, como procesos inherentes al aprendizaje y a la construcción de conocimiento.
Esta línea de investigación tiene un interés particular en indagar y promover propuestas relacionadas con la orientación explícita de lectura y la escritura en las disciplinas, desde la perspectiva de la alfabetización académica.
Partimos del hecho de que, en la educación superior, una buena parte de la función de formación profesional consiste en lograr que los estudiantes lleguen a ser miembros de una comunidad académica letrada, lo que implica el uso de la lectura y de la escritura para pensar y para aprender, de tal manera que se apropien no solamente de unos campos conceptuales específicos sino, además, de unos modos discursivos particulares. Esto nos lleva a promover y a orientar unas prácticas particulares de lectura y de escritura que son propias de la universidad y que están estrechamente articuladas con la disciplina de formación.
Estas prácticas van a permitir unos modos particulares de indagar, de adquirir, de transformar, de construir y de comunicar el conocimiento en el aula universitaria. De esta manera, se espera que los docentes –expertos tanto en unos contenidos como en unos modos particulares de lectura y de escritura-, así como la dirección universitaria, asuman su responsabilidad en ese proceso de alfabetización académica de los estudiantes, abriéndoles las puertas de la nueva cultura y acompañándolos en su proceso de iniciación y de inmersión en ella.